Me vestiré de negro ante el crepúsculo triste y sombrío
Santificaré este día con agua bendita de lágrimas
Consagraré los minutos a recordarte,
Así…tan inefable.
Por favor no olvides aquella ciénaga rebosante de pasiones,
Aquella que algún día existió para ti y para mí.
Porque te maté como he matado los despojos de mi ilusión adolescente…
Y en este funeral ya no sé en qué ocuparme.
Me afano en rezarte un rosario,
Te canto unas vísperas,
Hago una oración en tu nombre,
Cierro la puerta del ataúd.
Tú entre cuatro paredes heladas.
Yo y mi discurso sobre ti y lo que fuiste.
Hoy te guardaré luto,
Será este un día de sufrimiento imparable,
Nadie que me acompañe en la despedida de mi vida;
Y todo es negro para aquel que está de luto,
Y para el ciego.
Sara Rico*
"Por favor no olvides aquella ciénaga rebosante de pasiones"
ResponderEliminarMe encanto esa frase y el elemento mortecino que se vislumbra en tu escritura....
FELICIDADES
Luna
Gracias Luna! que eso venga de vos es un honor muy grande para mí, amiga poeta, que me logras entender en un nivel que muy pocas personas me entienden. :)
ResponderEliminarte luciste amiga.... te quedo increible!!!!! wow! me sorprends... fijat! felicidades sarita!!! :)
ResponderEliminarleyda! :)
Gracias Leyda!!! :) ya sabes cuando querrás jeje
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