
Dios me habla a través de las lenguas de los corruptos
De los que pegan afiches de colores en las avenidas transitadas.
Dios me habla en el lenguaje del fraude y la decepción
Del sentimiento puro que bombea sangre: frustración.
Un pueblo clama JUSTICIA, mientras se torna violento el despertar
Unos mueren quemados
Otros deliran en un hospital.
Dios me habla a través de las venas abiertas de mi sociedad
De la que me impugna sacrificios,
Dios no se quiere callar.
Sara Rico*
No hay comentarios:
Publicar un comentario