
Se creen hermosos como ángeles, transpiran seguridad en vez de sudor, te ven con superioridad cuando osas quedarte viéndolos como idiota. El Ego de los hombres...todo un tema aparte.
Digno de un estudio psicológico exhaustivo y profundo, un raro padecimiento que no todos sufren (existen los que carecen de autoestima pero esos no nos conciernen el día de hoy), un comportamiento particular capaz de hacer suspirar y sufrir a muchas de nosotras, en conclusión, el egocentrismo de los hombres es un tema aparte.
Como todo fenómeno tiene su lado positivo y su lado negativo. El positivo es que los hombres egocéntricos nos encantan, no hay que negarlo, que un hombre esté consciente de su sex appeal o mejor dicho de su atractivo, de su "pegue" llama bastante la atención. Nos babeamos cuando vemos a esos machos llenos de testosterona con andar seguro, aroma exquisita, miradas llenas de prepotencia y hablado particular (una jerga que combina un tono áspero de la voz con muchas frases cortas pero inteligentes...algo muy sexy) y finalmente terminamos aferrándonos a ellos de tal forma que los asfixiamos y no hacemos nada más que agrandar y alimentar más su ego. Son agradables por naturaleza (la gran mayoría carece del factor físico porque no lo necesitan), amables, coquetos controlados (no coquetean con cualquiera pues no cualquiera los merece), algunos son del tipo "nítido" (muy aseados) y otros del tipo "desaliñado" (no se peinan ni se arreglan pero de igual forma nos hacen suspirar), otros son pesados y demasiado directos (tanto así que se abstienen de voltear a ver a alguna persona fuera de su interés). Otro rasgo positivo es que mientras más se quieren, más amigos tienen. Salen a divertirse seguido, algunos son del tipo “bebedor casual”, otros del tipo “bebedor común” (éste último incluso ha hecho espectáculos de borrachera), se llevan bien con todo tipo de mujeres y tiene muchos amigos (aunque también existe el tipo “odioso” el cual si no eres bonita o estás de buen ver no eres digna de merecer su atención), en fin, los hay de todo tipo, estilo, tamaño, etc.
Ahora el lado negativo de los hombres “ególatras” es que tienen demasiado altos sus estándares de mujer. Para pareja romántica tienen exigencias muy altas que no todas somos capaces de poder cumplir, piden mujeres casi descendientes de las diosas griegas, las únicas -para ellos- dignas de estar a su altura. Tienen que ser mujeres dulces y sumisas, estéticamente bonitas (cuerpo y rostro), preferiblemente cabellos largos e ideas cortas. Algunas para muñecas de sala, otras para trofeo mundial. Otro rasgo negativo inevitable es que algunas que osamos fijar nuestros ojos y dirigir nuestra flecha de Cupido hacia este tipo de hombres, muchas veces terminamos errando el tiro y sufriendo cruelmente por un rechazo innecesario que destruye nuestra autoestima y nuestras ilusiones. Además es inevitable que en alguna etapa de nuestra vida lleguemos a fijarnos (o en casos extremos a enamorarnos) en hombres como éstos, en la mayoría de casos la historia termina en soledad y llanto.
Otra carencia de este tipo de hombres es la “empatía”, poco les interesan los sentimientos de los demás –sean hombres o mujeres-, son incapaces de demostrar afecto por algún ser humano o de ser románticos, y jamás los escucharás decir “te quiero” (tal vez un “te amo” cuya acepción ahora es como decir “hola”), no es que no quieran a nadie, si lo hacen; pero no se sienten libres de demostrarlo abiertamente por miedo a denotar algún tipo de debilidad que haga que las personas pierdan su respeto o su imagen de ellos.
Para no aburrirlos, en fin podríamos hacer un estudio completo de este tipo de hombres o de comportamiento en los hombres, pero dejémoslo para alguna una tesis de maestría. Lo importante a recalcar aquí es que este fenómeno no solo se da en las hombres, también en las mujeres (pero por ser mi sexo no me referiré hoy a ello xD) y que la mayoría de los que lo padecen en realidad son personas tímidas que disfrazan su timidez e inseguridad con un máscara de prepotencia y seriedad (claro…no en todos los casos).
Yo invito a todas a que de igual forma nos aventuremos a conocer bien a estas personas y que sepamos detectar bien cuál es su verdadero “yo”, pero ojo mujeres, nunca es bueno enamorarse de hombres así pues con el tiempo solo terminamos sintiéndonos inferiores a ellos y con la autoestima por el suelo.
Sara Rico*
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